Pocos días antes de entrar al ring con Christian en Vengeance, Sheamus se comprometió en WWE.com a que su rival estaría bajo su bota antes de que terminara la noche. El Guerrero Celta cumplió esta promesa en San Antonio cuando maltrató al Capitán Carisma con puñetazos potentes y unos devastadores rodillazos, antes de acabar con el excampeón del mundo con una destructiva Brogue Kick.La victoria fue muy importante para el irlandés, pero de ninguna manera fue fácil. A pesar de que Christian actuó de manera cobarde en las semanas previas a Vengeance atacando a Sheamus por detrás durante los combates del irlandés, el Capitán Carisma se presentó en San Antonio con la intención de pelear hasta el final.
Utilizando todas las artimañas de un veterano contra su rival más joven, el experimentado luchador detuvo en repetidas ocasiones los ataques del Guerrero Celta. Christian incluso conectó con una enorme Spear que estuvo cerca de completar la cuenta de tres de Sheamus. Fue un recordatorio a sus rivales para que recuerden quién es Christian.
Sin embargo, la brutalidad del luchador de Dublín fue demasiado para Christian. Fue golpe a golpe contra su rival en el centro del ring, y Sheamus parecía estar disfrutando. Impulsado por su gran momento, el irlandés subió el ritmo y finalmente tumbó a su rival con una patada cuando éste se preparaba para lanzar su segunda spear.
A medida que su mano era levantada en señal de victoria, el Guerrero Celta esbozó una gran sonrisa. Tenía razones para ser feliz. Después de semanas de persecución por parte de Christian, Sheamus finalmente consiguió lo que quería: una pelea.




