
Wade Barrett había contratado el seguro definitivo... o al menos eso creía. Durante su combate por el título de la WWE contra el campeón Randy Orton, el líder de Los Nexus ordenó a John Cena permanecer en su rincón. Aunque Barrett estaba convencido de que se había cubierto las espaldas, lo cierto es que su reacio discípulo logró esencialmente ser más astuto que él y consiguió que La Víbora retuviera el campeonato en juego.
Para garantizarse aún más la victoria, Barret dejó caer una bomba antes de la pelea: si perdia el combate, Cena sería despedido de la WWE. El ultimátum dejó a Cena tambaleándose, pese a haber conquistado los títulos por equipos de la WWE a primera hora de la noche junto a David Otunga. ¿Podría Cena realmente alimentar las ambiciones de un individuo tan repugnante? Y si se negaba, ¿podía enfrentarse a ser despedido de la compañía que él ama, prohibiéndole competir en un ring de la WWE?
Cena necesitaba una oportunidad para dar a la situación un giro. A mitad del combate, el árbitro fue golpeado y quedó inconsciente. Aprovechando la coyuntura, los tres miembros restantes de Los Nexus se precipitaron al ring para atacar a Orton. Ellos fueron rápidamente expulsados por Cena, que explicó que estaba tratando de salvar a Barrett de ser descalificado. Mientras la pelea continuaba y la fatiga se apoderaba paulatinamente de Barrett, Orton se dispuso a lanzar un RKO. Sin embargo, cuando se preparaba para ejecutar su movimiento estrella, Cena vio su oportunidad.
El ex Marine, que había sido obligado a unirse a Los Nexus tras perder en Hell in a Cell, empujó a Orton a un lado e izó a Barrett sobre sus hombros. Por un momento, parecía como si Cena hubiera decidido que ya había tenido bastante aguantando al líder de los rebeldes y que iba a vengarse con un Ajuste de Actitud. Pero cuando el inglés besó la lona, sin embargo, el método brillante de Cena de pronto se reveló.
Se había asegurado la victoria de Barrett por descalificación, salvando de paso su carrera. Aunque el inglés había prevalecido oficialmente, un título no puede cambiar de manos debido con una descalificación de por medio. Lo único que pudo hacer La Víbora fue vengarse de Barrett y de su lacayo, tumbándoles con un par de RKO que sonaron más a desquite que a otra cosa.
Este resultado asegura que Randy Orton seguirá siendo el Campeón de la WWE, que John Cena no será despedido de la WWE y que Barrett estará más decidido que nunca a convertir la vida de su discípulo en un infierno.





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